#Renunciacalderón

#RenunciaCalderon

Como me molesta cada vez que leo en Twitter el hashtag #RenunciaCalderon. Las personas que lo usan, lo hacen con el fin de protestar en contra de un gobierno supuestamente malo. Mi pregunta es, ¿qué hacen ellos por mejorarlo?

La mayoría de las personas que viven en este país han olvidado muchas cosas. Como criticar a un presidente que lleva casi seis años en el poder intentando revertir el daño que se hizo en setenta. Por otro lado lo juzgan por combatir el crimen organizado diciendo que antes no habían tantas muertes y la inseguridad no era tan elevada. Lo que no se dan cuenta es que en ese tiempo  no existía este nivel de inseguridad porque nadie atacaba a los narcotraficantes, por lo tanto, estos no tenían por que defenderse.

No olvidemos que en los sexenios anteriores el gobierno no permitía que se le confrontara  y criticara abiertamente. Por lo que no nos enterábamos de muchas situaciones que ocurrían en ese momento. Hoy en día la comunicación es mucho más abierta no sólo por la postura del mismo gobierno sino por el boom de las redes sociales.

En el caso de las redes sociales, Twitter, sobresale debido a su funcionamiento y la capacidad que tiene para derramar la información en cuestión de segundos a través de sus usuarios.  La información circula a un ritmo muy acelerado alcanzando a miles de personas, y es este justo el problema; la gente tiende a indagar en temas que desconocen iniciando propuestas o siguiéndole la corriente a otros como en el caso del hashtag #renunciacalderon.

Yo me pregunto, ¿cuántos de los que firman sus tweets con este hashtag, saben realmente de política?  ¿Cuántos de estos usuarios entienden el funcionamiento del gobierno desde sus cimientos hasta el último servidor público? ¿Cuántos de estos usuarios cumplen su rol como ciudadanos, es decir, no dan mordidas, respetan los altos, pagan sus impuestos, van a votar y contribuyen al desarrollo de su comunidad?  La guerra contra el narcotráfico puede ser muchas cosas pero también puede ser una cloaca que sello el PRI y el PAN vino a destapar.  ¿Vale la pena enfrentarlos de frente a costa de tantas vidas humanas?  ¿Vale la pena SOLO si se logra el objetivo? ¿Si Calderón y su gobierno gana, dejan de ser víctimas y se convierten en héroes?  ¿Pactar con el Narco es la solución?  Apoyemos o no la “guerra” de Calderón no debemos dejar que sea nuestro pasatiempo nacional criticar a este país  y hacerlo menos por unos cuantos followers. De por sí el Mexicano sufre de una mentalidad derrotista y bajo autoestima, esta actitud solo lleva a más ignorancia.

Los mexicanos en Twitter siempre se están burlando de algo sin ofrecer alternativas, respuestas o ayuda.  Durante el pasado mundial de futbol fue la selección mexicana, cuando se rescataron a los mineros en Chile se atacó a México como no se resolvió igual  el caso de nuestros minero  y cuando López-Dóriga demostró su poco nivel de inglés el país entero a través de tweets no hizo más que burlarse de él por días con el famoso hashtag #juayderito.  Pero lo que los mexicanos pierden de vista es que esta red social funge como espejo para nuestra realidad social.  En vez de usarla para unirnos, para reclamar al gobierno lo que creemos que merecemos, para alimentarnos como personas y compartir conocimientos, en vez de usar Twitter como un medio para acabar  con el absurdo clasismo de este país, lo usamos para atacarnos y hacernos menos y recalcar lo que nos ha destruido por años, como el  claro ejemplo de otro hashtag #esnaquisimo.

Y que no digan que no nos importa que nos critiquen porque cuando el programa de la BBC Top Gear se burló de nuestro país la mayoría de los mexicanos se indignaron y no pudieron aceptar una crítica, una simple burla.  Para burlarse inteligentemente de otros hay que saber burlarse de uno mismo por qué es la humildad misma la que ilumina nuestros errores y nos permite reconocerlos en otros.

#Renunciacalderon no es más que un desesperado grito mal dirigido por personas que saben que algo anda mal pero en el fondo tienen miedo de actuar.  Es muy fácil echarle la culpa a los demás de nuestra infelicidad pero la verdad es que, para citar a un amigo, “la forma en la que vemos al mundo es como somos”.  Calderón no es culpable del México que tenemos, ni es culpable que los drogadictos consuman lo que él Narco ofrece, ni tampoco es culpable de que nos estacionemos en doble fila, ni tampoco es culpable que queramos comprar nuestra salida del torito cuando rebasamos el límite del alcohol.

Yo creo absolutamente en la frase “tenemos el país que merecemos”.  Para que se logre un verdadero cambio, se necesita antes que nada una revolución mental, en donde se pueda crear un país que no tenga lugar para el narcotráfico, ni la corrupción, ni el clasismo pero definitivamente este cambio no se va a dar twiteando cosas (que ni el mismo twittero entiende) sentado desde la comodidad de su rutina cayéndole bien a sus “followers” y ganándose unos Follow Fridays en el proceso.

Ana Paula y Ricardo Otero

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7 comentarios en “#Renunciacalderón

  1. Melissa

    Cómo siempre, una crítica estupenda, bien fundamentada y sobre todo con una línea muy humana. Hablar por hablar es bien fácil, reírse aún más fácil. Son pocos los que se atreven a actuar y mostrar la verdad con guante blanco y eso lograron ustedes. !Excelente trabajo! Un placer leerlos.

  2. Recomiendo aplicarle unos ajustes a la letra; se me dificultó un poco la lectura y tuve que andarla seleccionando para no fruncir el entrecejo.

    Ahora, siempre he sentido poca afinidad con las frases del tipo “¿qué hacen ellos por mejorarlo?”. Una tonelada de conformismo y mediocridad salta a mi mente y como dijo Cortázar alguna vez: Me revienta la circunstancia, me duele el mundo.

    Cuando cumplimos con nuestras obligaciones ciudadanas somos colibríes llevando agua en el pico para apagar un incendio mientras el guardia forestal, quien provocó el incidente, es defendido por un grupo de ambientalistas que cargan letreros con la leyenda de que debemos apoyar a nuestro superior y mantenernos unidos.

    Nosotros no pedimos nada de esto, y los 70 años que precedieron al gobierno panista lo empeoraron de maneras diferentes. El incendio fue provocado en este sexenio, todo por querer combatir una fauna invasora a base de lanzallamas. No estamos en contra del combate, estamos en contra del estúpido combate que surgió por un desesperado intento de legitimación, un chiste que ya duró más de la cuenta y se ha llevado unas ‘pocas’ vidas en el proceso de contarlo.

    El fraude electoral más documentado en la historia de México dejó una mancha negra en la confianza de Calderón. Incluso el dictamen del TEPJF reconoció que hubo “graves irregularidades en el proceso”. Él llegó a la presidencia “haiga sido como haiga sido”.

    “#Renunciacalderon no es más que un desesperado grito mal dirigido por personas que saben que algo anda mal pero en el fondo tienen miedo de actuar.”

    Lo repito, somos colibríes. Algo parecido es cuando dicen: “Siempre critican pero no ofrecen soluciones”. ¿Quieren soluciones? Bien, las daré: atacar al crimen organizado desde su raíz, desde su verdadera causa prima y no desde sus reflejos. Atacar el lavado de dinero, meterse realmente con los responsables de la maquinara criminal, cortar sus suministros, parar sus movimientos. Dejarse de pantomima sangrienta e inútil, arrancarse el emblema de nuestros vecinos del norte y atender a nuestros propios beneficios.

    ¿Quieren que lo lleve a cabo? ¡Oh! Eso es muy diferente, no puedo, no estoy en el poder. Así que… ¿De qué sirvió esto? No creo que de mucho, nuestros alcances son minúsculos. Nuestras buenas acciones del diario, nuestro máximo esfuerzo, nuestro buen comportamiento, nuestras intenciones de ayudar a la gente afectada no generan eco, no tienen fuerza. Porque un gobierno cínico, sordo por decisión propia, se empeña en seguir con una guerra inútil que no lo convence ni a él mismo.

    Es en serio: ¿Qué podemos hacer nosotros? ¿Desenfundamos nuestros machetes y lo ayudamos en la guerra contra el crimen? ¿Agarramos con nuestras propias manos a los empresarios responsables y los metemos a la cárcel con fuerza bruta? ¿Fomentamos el turismo con vídeos en youtube mientras nos tropezamos con cabezas producto de la decapitación?

    La crítica y la queja no puede ser silenciada. La mordida que le dí al policía en la mañana no se compara con causar el acribillamiento de una familia mientras paseaba en su VW del 86. ¡Oh! Pero es cierto, no es cuestión de grados, las malas acciones son vistas como un absoluto. Somos malas personas, malas… ¡Miren ahí! Dios mío, tiré el envoltorio de mi paleta, merezco la cárcel.

    Lo pregunto para dejar en claro la idea: ¿Por qué tener que usar el lanzallamas? ¡Ah, es cierto! El gobierno nunca se equivoca.

    —Papá, a mi mamá le acaba de caer un helicóptero.
    —Sí, hijo. Es que vamos ganando la guerra.

    1. Creo que el gran error en mi texto es que parece que apoyo a Calderón y su gobierno. No apoyo a nuestro presidente pero tampoco apoyo ni estoy de acuerdo con la crítica que se le hace por gente que (repito, porque creo que es básico) no hace nada por su país. Tu mencionas que pagar una mordida así como tirar basura no se compara con acribillar una familia. Por supuesto que no, ya que son hechos totalmente distintos con resultados opuestos. Asesinar es terminal mientras que tirar una basura es una irregularidad fácilmente corregible. Pero lo que creo que se pierde de vista, es que esa mordida crece y se expande terminando por devorar a otros. JAMAS se podrá edificar un país digno si no empezamos por lo más básico, como no tirar basura, no pagar mordidas etc… Yo tengo la bendición de ser maestro y puedo ver el impacto que tiene en los niños un detalle tan simple. Cuando la raíz está sana el árbol florece, córtala y por muy fuerte que sea este se cae. Yo creo que la ley bien aplicada y cumplida en su mayoría funciona. Y es peligroso y aterrador pensar en que cada quién fuera juez de lo que es o no es respetable en cuestión de leyes.

      La verdad es que no me interesa la política. Cumpliré con mis deberes como ciudadano y si existe una revolución digna para este país, avísenme. Lo que no tolero, soporto y estaré siempre en contra es la opinión fácil y el “band wagon effect” que abunda en nuestro país. En México, y lo veo incluso entre los twitteros más leídos y expertos en él tema, se ha logrado una política de intereses que parece una telenovela que ocurre en un barrio de Televisa. Los partidos se acusan entre ellos, buscan dañar la imagen del otro, porque al final saben que no es necesario entregarle a la gente política de verdad, propuestas reales. El PRI, PAN y PRD lo único que buscan es tener el poder y para llegar a este, son viejas chismosas y acusonas. No luchan por demostrar tener las mejores propuestas ni por ganar la confianza de la gente. Pero como veo twitteros darle RT o apoyar o criticar cuestiones irrelevantes para la situación del país.

      Por último no estoy en contra de que critique, y se quejen los mexicanos pero tiene que haber un entendimiento detrás del tema y las ganas de hacer algo. Es tan triste ver a todo mundo llorar, quejarse indignarse y ver su TL no ver nada de acción o incluso ver tweets elitistas, reportes de alcoholímetros o insultos a otros mexicanos.

      La Estela de Luz, sea ó no un gasto innecesario, ya está ahí. La indignación y el coraje era ANTES de su construcción no después cuando la obra se burla silenciosamente. Aprecio mucho que te hayas tomado el tiempo de leer mi texto, te pido una disculpa por las falta de ortografía y gramática, pero estoy tratando de mejorar eso. Un abrazo para tí.

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