Anoche

Veo la ciudad detrás del velo que escogí. La noche es una manta tejida con electricidad. Estoy ausente, siento que me derramo dentro del taxi.
“¿Estuvo buena la fiesta?”
¿Buena para qué?
“Claro jefe, la fiesta siempre está buena.”
Con una palabra establezco la ridícula diferencia. El es el jefe. Jefe, ¿Jefe de quién?
Recuerdo las horas ya muertas. Sonrisas, piernas y caderas, whiskey, flashes y caras torcidas posando como honestas. Algunos buscan la verdad otros están aquí para alejarse de ella. ¿Y yo?
Insiste. “Que bueno que no maneja así joven. Eso es ser responsable.”
Prefiero ser responsable de mi alma. “Gracias.”
Soy un idiota. Me busca un verdadero humano y el estupor en mi cabeza me aleja.
La ciudad se funde en un caleidoscopio de colores y miedos.
No dejo de pensar en ti. En ti detrás del velo, en ti detrás de los espectros que inundan mi visión. Te pareces a tantas y por eso eres única. Porque solo te encuentro aquí. Entre las máscaras y los trazos. En medio del olor a cerveza.
Especie curiosa que somos; escondiéndonos entre las multitudes. ¿Cuántos años más beberemos hasta entumir por completo el corazón?
“Quédese con el cambio.”
Arrastro los pies, ¿qué no se supone que vengo de una celebración?
La última y me voy. Pero al rato regreso.
Me contemplo en el espejo, bajo la mirada y escupo un cielo estrellado sobre el lavabo. Ya estoy pensando en mañana domingo, y ya tengo miedo.
Regreso la mirada al espejo. Murmuro consejos para el hombre que veo pero lo que veo me silencia. Se parece a mí, pero un poco más deslavado, un poco más cansado, un poco más confundido, un poco más perdido, un poco más necio…

Drunk

dicen que soy alcohólico, yo digo que soy un soñador que se motiva con promesas

no me gusta ni me encanta pero es lo más fácil tomando en cuenta que la nostalgia a veces me quiere a veces me odia

me relajo, me preocupo, me desparezco y me encuentra la esclava de mi salvación

te escucho, clara y segura, me aburres, me deleitas, me afirmas que mejor me duermo a no ser que me arrepienta

Fumo, no fumo, mejor fumo, mejor no, ya que, si llevo haciéndolo en mi mente desde hace tiempo

Con el humo te disfrazo, te oculto, te anhelo, me consuela saber que nadie te desea como yo

Ya me aburrí, ya me cansé, te invoco y tu nunca estás, siempre tienes una cita con el corazón de otro

soy salvo, en mi religión, que es lo mismo que estar  condenando en la de otros,

aún así, me mantengo a la espera de un milagro… pero no para que te quites la piel que cuesta

ni para que beses una promesa, porque si soy honesto, te mentí para que me amaras

mejor dejo que el momento cante y que su silencio nos conmueva porque… porque ya me cansé de esconderme

Mejor te digo adiós, escalo un árbol, pretendo que tuve una infancia e invoco el deseo

eres una sirena de tierra, una hada que no volaba, una mujer que no me deseaba

yo soy  la huella, el fósil, el espectro de un circo

que atraviesa la ciudad en busca de un acto perdido…