El monstruo

El monstruo emergía siempre de la noche. No del closet. Sino de la noche. De la noche quieta y serena. De la noche que se arrullaba con los autos silenciosos que pasaban como ráfagas de viento y que apenas si dejaban una huella sonora. Seguir leyendo “El monstruo”

Anuncios

Poema 5

Cierro los ojos y mi mente conjura imágenes de lugares que no conozco, llenos de ventanas y pasillos permeados de olvido. Y mientras recorro dichos espacios no puedo evitar sentir una cierta familiaridad. ¿Acaso sueño el final de los caminos que nunca tomé? ¿En donde tu siempre estas, inmóvil y serena como cada cambio de estación esperando que el Tiempo mismo te venga a besar para que reanudes tu viaje estático y en algún punto nos podamos encontrar?

¿Es posible coincidir en espacios inexistentes? ¿Serán las costas del olvido? ¿O las planicies del ayer? ¿Quizá es la terminal del mañana donde nadie sube y nadie baja mientras los camiones viajan llenos de espectros persiguiendo cometas fantasmas en su lucha por entender? Sea cual sea la razón o el motivo o la causa, justa e injusta, yo te espero, arropado con palabras, pensadas para ti en mis infinitos ayeres, listo para verte descender de un camión en las terminales del olvido donde todos los condenados esperamos a esperar aquella viajera que se atrevió a viajar.