El café

 

café-novios     Después de meses de silencio te busco y te dejas encontrar.  Un par de mensajes por whatsapp, y una sola llamada para fijar el lugar. No ha pasado ni un año sin escucharte pero en cuanto contestas con tu forma tan peculiar se sienten como años. Seguir leyendo “El café”

Como me hace falta…

Como me hace falta una boca que en silencio me cuente su vida.  Un rostro ilegible que contenga el abecedario secreto. Unos ojos que cuando parpadeen produzcan tormentas de colores.  Unas manos delicadas capaces de moldear mi sueños.  Unos senos que encierren el corazón mutante en infinita ternura.  Unas piernas que caminen seguras, a paso tierno, a trote ligero.  Como me hace falta una mujer a la cuál contarle mis secretos, a la cuál ofrecerle todos mis altares pasados y pedirle perdón por haber sido un pagano.  Como me hace falta esa mujer.

Tiempo

No se que tanto tiempo me queda, ni exactamente que hacer con él.  A veces me da ganas de regalarlo al primero que pase, “toma, llevatelo” y solo sentarme a contemplar el paso apresurado del hombre moderno.  Pero por más que intento siempre termino por contar mis segundos con mucho celo, y mucho miedo.  ¿Será que el hombre se hizo mortal cuando empezó a registrar el tiempo?

Pero a tanta pregunta, ¿será mejor escoger el oido sordo que la mente moldeable?  ¿Dejar la obsesión por la sentencia? ¿La inmortalidad por la mortalidad?  No vaya a ser que vivamos siglos enfermos persiguiendo el antídoto que nunca existió…